- Nuestra historia
El movimiento sindical en el Servicio Parlamentario
En junio del 2010, un grupo de 44 trabajadores, decidimos fundar el sindicato de trabajadores del Congreso de la República, unidos en el propósito de hacer respetar la dignidad del trabajador como condición indispensable para lograr un mejor servicio parlamentario.
Éramos pocos, pero animados por la decisión de hacer respetar nuestro derecho a la libertad sindical para alcanzar mejoras laborales y remunerativas.
La gran mayoría de los fundadores, eran trabajadores reincorporados por mandato de la Ley 27803 (Ley de ceses colectivos) con la valiosa experiencia de haber luchado tenazmente, por más 18 años, contra el despido injustificado y haber logrado su justa reposición.
Esta decisión marcó un hito histórico en el movimiento laboral en el Primer Poder del Estado de nuestro país.
A lo largo de la vida republicana nacional, el Parlamento ha sido y es, un pilar fundamental del sistema democrático. Sin embargo, el esfuerzo y el aporte de sus trabajadores no siempre ha sido valorado en su real dimensión; y muchas veces, la situación laboral en la institución fue afectada por la arbitrariedad, abuso de autoridad y otras situaciones similares, que han ocasionado maltratos y discriminación laboral.
Con la fundación del sindicato para los servidores parlamentarios, reivindicamos la importancia de afrontar esos problemas de forma organizada y colectiva, con la participación unida y democrática, para beneficio de todos y todas.
En sus primeras semanas de funcionamiento, este esfuerzo organizativo no estuvo libre de presiones y amenazas contra los primeros dirigentes sindicales, por parte de algunos malos funcionarios que consideraban a nuestro sindicato como un peligro. Estas presiones, incluso, provocaron la renuncia de algún dirigente atemorizado.
Pero, fue la decisión del equipo liderado por el c. Franklyn Falla y conformado, entre otros, por Ricardo Rodríguez, Clara Ochoa, Martha Galicia, Medalid Ballena, Elena Paniagua, Margot Félix, Lourdes Chávez, Fernando Aliaga; que persistieron en este esfuerzo, fortaleciendo aún más como sindicato y avanzando en nuestros objetivos gremiales y laborales, cómo así fue en adelante.
Curiosamente, algunos de los funcionarios de aquel entonces que pretendieron disolver el sindicato recién fundado, hoy se han convertido al sindicalismo y hasta ocupan cargos dirigenciales.
Es importante resaltar que, en ese primer esfuerzo organizativo, nos apoyó y animó el recordado compañero Manuel Cortez Fernández (dirigente Departamento de Defensa de la CGTP). Por eso una de las primeras decisiones de la organización fue la afiliación a la Confederación General de Trabajadores del Perú.
En el Congreso recibimos el respaldo, principalmente, de los entonces parlamentarios Luis Negreiros y Daniel Abugattás; sin embargo, el apoyo fue multipartidario, como se expresó en la juramentación de la primera directiva el 20 de julio del 2010.
En julio del 2011, con el Dr. Daniel Abugattás en la Presidencia del Congreso, se inauguró un importante período de diálogo con los trabajadores y de respeto a la organización sindical. En setiembre del 2011 se instaló el primer local sindical, como punto de referencia para los trabajadores y de funcionamiento de la organización.
El 3 de julio del 2012, por primera vez en la historia del Perú, el Congreso de la República con la presidencia del congresista Daniel Abugattás, firmó el primer Convenio Colectivo con sus trabajadores, para el período 2012-2013.
Este acuerdo histórico contenía mejoras económicas y de condiciones de trabajo. Pero, lo más importante, se instaló irreversiblemente, el reconocimiento del derecho a la negociación colectiva de los trabajadores parlamentarios.
Sin embargo, la aplicación de este primer Convenio Colectivo implicó una dura batalla frente a la oposición del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Por eso, acusamos constitucionalmente al ministro de aquel entonces, Miguel Castilla, para que respete la autonomía del Parlamento. Al final, hicimos respetar la ley y la autonomía del Parlamento, gracias a la participación y movilización de todos y todas.
Entre 2012 y 2019, se lograron firmar exitosamente, cuatro procesos de Negociación Colectiva; marcando un antes y un después en la historia laboral y sindical del Parlamento, del que son testigos todos los trabajadores del Servicio Parlamentario.
Entre los logros más importantes en el Primer Convenio Colectivo 2012-2013, firmado con el presidente del Congreso, Daniel Abugattas, tenemos la creación de la Bonificación extraordinaria mensual, asignación familiar por fallecimiento del trabajador, subsidio complementario a la familia por gasto de sepelio, uniformes de trabajo, compensación por trabajo extraordinario, permiso por onomástico, protección contra el acoso y la violencia laboral, permisos por fallecimiento de familiares, entre otras.
En el segundo Convenio Colectivo 2014-2015, firmado con el ex presidente del congreso, Fredy Otárola Peñaranda, se incrementó la bonificación mensual (bono sindical) y se incluyeron aspectos vinculados a la protección a la vida y salud del trabajador, apoyo a las responsabilidades familiares (permisos por salud de familiares y actividades escolares); así como, el respeto y apoyo a la organización social.
En el tercer Convenio Colectivo (2016-2017), firmado por el ex presidente del parlamento, Luis Iberico Núñez, se logró la actualización de la escala remunerativa, luego de casi 20 años, para todos los trabajadores sin excepción; además, se incrementó la bonificación por racionamiento y la bonificación sindical.
También, se logró el cumplimiento de las obligaciones previsionales tratamiento a los trabajadores con enfermedades oncológicas o terminales, establecimiento del Día del Servidor Parlamentario, apoyo a las actividades deportivas, medidas de higiene y salud ocupacional, entre otros beneficios laborales a favor del trabajador.
Así mismo, el cuarto Convenio Colectivo (2018- 2019), firmado con el ex presidente del Congreso, Luis Galarreta Velarde, se ampliaron los beneficios ya alcanzados. Por primera vez, se estableció la Bonificación por Cierre de Pliego (equivalente a 3 UIT) lo que marcó un nuevo hito en la Negociación Colectiva. Además, se establecieron otros beneficios como el incremento del aguinaldo navideño, las facilidades para el descanso vacacional; apoyo y reconocimiento a los servidores próximos a jubilarse; facilidades a los trabajadores afectados por desastres naturales y/o emergencias imprevistas, apoyo a los trabajadores con hijos con discapacidad, entre otros logros.
Pero, el movimiento sindical en el Poder Legislativo no sólo ha tenido importantes conquistas en la negociación colectiva. Nuestra lucha ha buscado mejorar la situación general de todos los trabajadores sin excepción.
En el 2013, emprendimos la batalla contra la desnaturalización de los contratos de trabajo y para eliminar aquellas formas de contratación que negaban derechos elementales. Así logramos que los Servicios No Personales o por Órdenes de Terceros, sean contratados bajo un régimen laboral y fueran incorporados al DL. 1057, bajo el régimen CAS. Con eso se abrió también la posibilidad de su sindicalización y su reconocimiento como sujetos de derechos.
En ese mismo año, conjuntamente con otros sindicatos del sector público, enfrentamos la Ley SERVIR. Con nuestras movilizaciones hicimos respetar el Artículo 94° de la Constitución que establece la autonomía del Congreso y logramos que se nos excluya de la Ley SERVIR.
En el 2014, los trabajadores y trabajadoras sindicalizadas promovimos el más amplio debate técnico, para la elaboración del Proyecto de Estatuto del Servicio Parlamentario, dando lugar al Proyecto de Ley N° 3619, que fue aprobado por el Pleno del Congreso y promulgado como Resolución Legislativa del Congreso N° 002-2015/2016-CR. En ese marco, en julio del 2016, logramos la actualización del Reglamento Interno de Trabajo (RIT) norma que regula las relaciones laborales en la institución.
Con nuestras iniciativas de los diversos foros sobre Libertad Sindical, trabajo Decente, sobre el Estatuto del Servicio Parlamentario hemos buscado elevar la conciencia y la identidad sindical. Pero, también, con actividades que resaltan la solidaridad de los trabajadores con los más vulnerables.
Es un acto de justicia, mantener presentes los principales hitos de la historia reciente del movimiento sindical en el Poder Legislativo, porque nos fortalece y nos reafirma en la defensa de la organización y la libertad sindical para seguir avanzando en alcanzar los derechos de todos y todas sin exclusión. Ahora seguimos siendo parte de la historia sindical del Congreso a través del Sindicato de Trabajadores del Poder Legislativo (SITRAPOL), hubo otros gremios sindicales en donde también fuimos parte y actores principales de la historia del movimiento sindical en el Congreso. Habrá más adelante una información más detallada al respecto
Perseverando en ese compromiso, asumimos las acciones necesarias para afrontar la discriminación remunerativa y laboral que afecta a la inmensa mayoría de servidores parlamentarios.